¡Qué linda en el tope estás,
Dominicana bandera!
¡Quién te viera, quién te viera,
más arriba! ¡Mucho más!
Así cantaba Gastón F. Deligne hace muchos años. Y ese sentimiento patrio suelo sentirlo en carne propia cuando veo una bandera nuestra, izada en toda su gloria. Hace unos años estuve en San Cristóbal y conocí la Plaza de la Constitución, un nuevo monumento en memoria de aquellos iluminados que redactaron nuestra primera Carta Magna, el 6 de Noviembre de 1844 en esa ciudad benemérita.
La Plaza de la Constitución está en la mera entrada al pueblo de San Cristóbal, y se alza en círculo flanqueado por tres conjuntos de estructuras que van en ascenso, simbolizando probablemente el carácter trinitario de nuestra Independencia. Y entre cada conjunto de estructuras había un pelotón de banderas dominicanas ondeando gloriosas como señal ineludible de nuestra dominicanidad.
Para hacer esta composición, me coloqué debajo de una de las banderas y tomé una serie de fotos a contraluz con el sol. Luego las monté en este arreglo y di un ligero tono de color a cada fotografía para hacer más movida el trabajo final.
Probablemente esta es una fotografía atípica, pero quisiera que se viera simplemente como un tributo a la que para mí es la más hermosa de las banderas del mundo, la Dominicana, como rendición de un aniversario más de la Independencia.



